Dorys Silva pidió más recursos para controlar funcionamiento de hogares de ancianos

La edil departamental Dorys Silva durante la Media Hora Previa de la Junta Departamental de Tacuarembó, reclamó más recursos para controlar funcionamiento de residencias y hogares de ancianos de todo el país.

 


Edila 
DepartamentalDorys Silva: Buenas noches, señor Presidente, señores Ediles, funcionarios y medios de prensa.

Esta noche me quiero referir a, más recursos para controlar los hogares de ancianos en Uruguay. Uruguay es uno de los países más envejecidos de América Latina; hoy, casi dieciséis de cada cien uruguayos, tienen 65 años o más.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas, para el año 2070 esa cifra se va a subir a treinta y dos de cada cien, es decir, uno de cada tres uruguayos. 

Este cambio ya empezó y no se puede parar. Esto quiere decir que cada vez, más familias van a necesitar llevar a sus mayores a un hogar o residencial.

Hoy ya viven en esos lugares unas quince mil personas, ese número va a seguir creciendo porque hay más gente mayor, más personas mayores que viven solas y cada vez es más difícil que una familia pueda cuidar a un mayor en su casa todo el tiempo. 

Uruguay tiene leyes que dicen cómo deben ser esos hogares, qué condiciones edilicias tienen que tener, cuánto personal debe haber y qué derechos tienen los residentes. El problema no es que falten leyes, el problema es que casi no se controla que esas leyes se cumplan. 

Un caso que muestra el problema. El 12 de julio de 2026, la policía encontró en Montevideo a veintidós personas mayores de entre 68 y 98 años, viviendo en un hogar clandestino:dormían en el piso sin sábanas, con frío, y varios estaban mal alimentados; los vecinos llamaron a la policía porque escucharon a los ancianos pedir ayuda a los gritos. Este caso no es el único. 

En 2024, dos incendios en hogares de ancianos dejaron catorce personas muertas. En uno de esos casos se supo que el hogar no tenía los papeles en regla y que el Estado solo lo había inspeccionado una vez después de una denuncia. 

Los números lo confirman. En 2024, de más de mil doscientos sesenta hogares registrados en el país, solo el 17% tenía todos los permisos en regla. Se calcula que hay unos mil doscientos hogares funcionando sin ningún control, y en varios departamentos del interior, hace años que no hay ni siquiera un control, una persona encargada de ir a inspeccionar estos lugares. 

En resumen, la ley protege a los ancianos en el papel, pero en la práctica el Estado no tiene la gente ni los recursos necesarios para ir a verificar qué se está produciendo en dichos hogares.    

¿Por qué hace falta más presupuesto para el control?, si la cantidad de personas mayores sigue creciendo y el control sigue igual, cada año va a haber más ancianos sin protección real. No alcanza con tener buenas leyes, hace falta gente en el territorio que vaya a hacer inspecciones y que actúe a tiempo, antes que pase una tragedia. 

Invertir en más inspectores no es un gasto, es una forma de prevenir muertes y maltratos, si hubiera más control; casos como el de hogar clandestino de Montevideo, se podrían detectar antes que un vecino tenga que llamar a la policía.

Además, controlar mejor también ayuda a los hogares, que si trabajan bien porque hoy compiten en desventaja frente a los que no cumplen ninguna norma y cobran más barato, por eso mismo. 

Posibles soluciones;hoy el control de estos de estos hogares está casi todo en manos de dos Oficinas nacionales: el Ministeriode Salud Pública y el MIDES/INMAYORES, con sedes en Montevideo. Esto hace muy difícil llegar a tiempo a los hogares del interior del país. 

Algunas medidas concretas podrían mejorar. Aquí quiero enumerar montones de propuestas quepueden mejorar los hogares, pero es cierto que el Estado tiene muchas prioridades y recursos limitados: Salud,educación, seguridad. Pedir más presupuesto para esto es una decisión difícil yese argumento es válido,pero el envejecimiento de la población no es una posibilidad lejana, ya está pasando y va a seguir pasando en los próximos años.

Yo pido, señor Presidente, que mis palabras pasen al Ministerio de Salud Pública, al MIDES y si había posibilidadde poder ayudar y colaborar, a la Intendencia Municipal de Tacuarembó. Muchas gracias, Señor Presidente.